{"id":16737,"date":"2026-09-02T15:43:26","date_gmt":"2026-09-02T13:43:26","guid":{"rendered":"https:\/\/laurabalado.com\/?p=16737"},"modified":"2026-09-03T10:09:33","modified_gmt":"2026-09-03T08:09:33","slug":"la-adaptacion-a-la-escuela-infantil-tambien-comienza-en-los-adultos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/laurabalado.com\/?p=16737","title":{"rendered":"La adaptaci\u00f3n a la escuela infantil tambi\u00e9n comienza en los adultos"},"content":{"rendered":"<h4><span style=\"color: #808080;\"><strong>Acompa\u00f1ar la separaci\u00f3n no consiste en conseguir que un ni\u00f1o deje de llorar cuanto antes, sino en construir seguridad entre la familia, el centro y la persona educadora de referencia.<\/strong><\/span><\/h4>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Hay puertas que pesan m\u00e1s que otras.<\/p>\n<p>La de la escuela infantil puede parecer peque\u00f1a, pero alrededor de ella se concentran muchas emociones: la curiosidad del ni\u00f1o, la incertidumbre de la familia, las prisas de la ma\u00f1ana, el deseo de que todo salga bien y, en ocasiones, una despedida que resulta m\u00e1s dif\u00edcil de lo esperado.<\/p>\n<p>A un lado queda una madre, un padre, un abuelo o un adulto responsable intentando sonre\u00edr. Al otro, un ni\u00f1o o una ni\u00f1a que todav\u00eda no comprende del todo qu\u00e9 significa ese \u201cdespu\u00e9s vendr\u00e9 a buscarte\u201d.<\/p>\n<p>Por eso, el verdadero objetivo de la adaptaci\u00f3n no deber\u00eda ser que deje de llorar cuanto antes.<\/p>\n<p>No necesita dejar de llorar r\u00e1pidamente.<br \/>\nNecesita descubrir que volver\u00e1s y que all\u00ed tambi\u00e9n pueden cuidarlo.<\/p>\n<p><strong>Adaptarse no significa dejar de sentir<\/strong><\/p>\n<p>La adaptaci\u00f3n a la escuela infantil es un proceso. No sucede en un \u00fanico d\u00eda ni se mide solamente por la presencia o ausencia de llanto.<\/p>\n<p>Llorar durante la separaci\u00f3n no significa necesariamente que el centro sea inadecuado, del mismo modo que entrar sin llorar tampoco significa que el ni\u00f1o no est\u00e9 realizando un importante esfuerzo emocional.<\/p>\n<p>Cada ni\u00f1o expresa la adaptaci\u00f3n de una manera diferente. Algunos lloran al despedirse; otros observan en silencio; algunos se muestran tranquilos en el centro y descargan el cansancio cuando regresan a casa.<\/p>\n<p>Durante las primeras semanas pueden aparecer:<\/p>\n<ul>\n<li>Mayor necesidad de contacto.<\/li>\n<li>Cansancio o irritabilidad.<\/li>\n<li>Cambios temporales en el sue\u00f1o.<\/li>\n<li>M\u00e1s dificultad para separarse en otros momentos.<\/li>\n<li>Conductas que parec\u00edan superadas.<\/li>\n<li>Necesidad de permanecer cerca de sus figuras de referencia.<\/li>\n<li>Menos tolerancia a la frustraci\u00f3n al final del d\u00eda.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Estas manifestaciones no deben interpretarse autom\u00e1ticamente como un fracaso de la adaptaci\u00f3n. Muchas veces son la forma que tienen los ni\u00f1os y ni\u00f1as de expresar el esfuerzo que supone conocer un nuevo espacio, aceptar otras rutinas y comenzar a confiar en personas que todav\u00eda no forman parte de su mundo afectivo.<\/p>\n<p><strong>La adaptaci\u00f3n tambi\u00e9n comienza en el adulto<\/strong><\/p>\n<p>Durante a\u00f1os, tanto en el aula como en la direcci\u00f3n de una escuela infantil, observ\u00e9 que acostumbramos a centrar toda la atenci\u00f3n en el ni\u00f1o: si llora, si come, si duerme, si juega o si acepta el consuelo de la educadora.<\/p>\n<p>Sin embargo, pocas veces nos detenemos a mirar a la persona que lo acompa\u00f1a hasta la puerta.<\/p>\n<p>\u201cLa adaptaci\u00f3n del ni\u00f1o comienza tambi\u00e9n en el adulto que lo acompa\u00f1a, se despide y conf\u00eda.\u201d<br \/>\n\u2014Laura Balado<\/p>\n<p>Antes de pedirle a un ni\u00f1o que conf\u00ede en el centro, los adultos necesitamos preguntarnos si nosotros confiamos. Qu\u00e9 pensamos sobre la separaci\u00f3n, qu\u00e9 sentimos y c\u00f3mo actuamos influye en la manera en que acompa\u00f1amos ese momento.<\/p>\n<p>Influir no significa determinar.<\/p>\n<p>Una madre o un padre puede sentir miedo, tristeza o inseguridad sin perjudicar por ello a su hijo. No se trata de culpabilizar a las familias ni de exigirles que oculten lo que sienten. Se trata de ayudarlas a reconocer sus emociones para que puedan actuar con mayor serenidad, coherencia y seguridad.<\/p>\n<p>Podemos despedirnos con tristeza y, al mismo tiempo, transmitir confianza. Podemos tener dudas y buscar informaci\u00f3n. Podemos emocionarnos sin convertir al ni\u00f1o en responsable de tranquilizarnos.<\/p>\n<p>El mensaje que necesita recibir no es: \u201cNo siento nada porque tienes que ser fuerte\u201d.<\/p>\n<p>El mensaje es:<\/p>\n<p>\u201cAunque este cambio tambi\u00e9n sea importante para m\u00ed, puedo sostenerlo. Conf\u00edo en que estar\u00e1s cuidado y volver\u00e9 a buscarte.\u201d<\/p>\n<p><strong>Una balanza que necesita equilibrio<\/strong><\/p>\n<p>La adaptaci\u00f3n no depende solamente del ni\u00f1o ni puede depositarse toda la responsabilidad sobre la familia. Es una balanza sostenida por tres pilares:<\/p>\n<p><strong>El ni\u00f1o o la ni\u00f1a<\/strong><\/p>\n<p>Necesita tiempo, afecto, previsibilidad y permiso para expresar lo que siente. Necesita descubrir que puede separarse y reencontrarse, explorar y regresar, confiar en otras personas sin perder el v\u00ednculo con su familia.<\/p>\n<p><strong>La familia<\/strong><\/p>\n<p>Necesita informaci\u00f3n, escucha y acompa\u00f1amiento. Una familia que conoce las rutinas, sabe qui\u00e9n cuidar\u00e1 de su hijo y dispone de un espacio para expresar sus dudas puede transmitir mayor seguridad.<\/p>\n<p><strong>El centro y la persona educadora de referencia<\/strong><\/p>\n<p>Necesitan observar, acoger y construir una relaci\u00f3n no solo con el ni\u00f1o, sino tambi\u00e9n con sus adultos. La confianza no se exige: se construye mediante la comunicaci\u00f3n, la coherencia, la disponibilidad y el conocimiento mutuo.<\/p>\n<p>Cuando uno de estos pilares no recibe apoyo, la balanza se desequilibra.<\/p>\n<p><strong>Tambi\u00e9n debemos acompa\u00f1ar a las familias<\/strong><\/p>\n<p>En mi experiencia profesional he conocido equipos con una enorme capacidad para cuidar a los ni\u00f1os, pero con menos herramientas para acompa\u00f1ar las emociones de sus madres y padres.<\/p>\n<p>No necesariamente por falta de sensibilidad o compromiso. Con frecuencia, la formaci\u00f3n y la organizaci\u00f3n de los centros se concentran en lo que sucede dentro del aula: rutinas, alimentaci\u00f3n, sue\u00f1o, juego, desarrollo y v\u00ednculo con la educadora.<\/p>\n<p>Pero la adaptaci\u00f3n comienza antes de entrar y contin\u00faa despu\u00e9s de salir.<\/p>\n<p>Acompa\u00f1ar a una familia implica:<\/p>\n<ul>\n<li>Explicar con claridad c\u00f3mo ser\u00e1 el proceso.<\/li>\n<li>Escuchar sus preocupaciones sin minimizarlas.<\/li>\n<li>Compartir informaci\u00f3n concreta sobre la evoluci\u00f3n del ni\u00f1o.<\/li>\n<li>Acordar pautas de despedida coherentes.<\/li>\n<li>Evitar juicios sobre la dificultad de una madre o un padre para separarse.<\/li>\n<li>Disponer de una persona de referencia a la que puedan acudir.<\/li>\n<li>Reconocer que cada familia tambi\u00e9n necesita su propio tiempo.<\/li>\n<li>Comunicar tanto las dificultades como los peque\u00f1os avances.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Una frase tan sencilla como \u201choy llor\u00f3 cuando te fuiste, pero despu\u00e9s me dej\u00f3 que lo consolara y estuvo mirando un cuento\u201d ofrece mucha m\u00e1s seguridad que un escueto \u201cestuvo bien\u201d.<\/p>\n<p>Las familias necesitan informaci\u00f3n que les permita imaginar lo que ha sucedido cuando ellas no estaban.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 nos dice la investigaci\u00f3n?<\/strong><\/p>\n<p>Una investigaci\u00f3n especialmente interesante es el estudio:<\/p>\n<p><strong>\u201cDo toddlers\u2019 levels of cortisol and the perceptions of parents and professional caregivers tell the same story about transition from home to childcare? A mixed method study\u201d<\/strong>.<\/p>\n<p>Podr\u00edamos traducir su t\u00edtulo como: <strong>\u201c\u00bfLos niveles de cortisol de los ni\u00f1os peque\u00f1os y las percepciones de las familias y profesionales cuentan la misma historia sobre la transici\u00f3n del hogar a la escuela infantil?\u201d<\/strong><\/p>\n<p>Fue realizado por <strong>May Britt Drugli, Kathrin Nystad, Stian Lydersen y Anne Synn\u00f8ve Brenne<\/strong>, vinculados principalmente a la Norwegian University of Science and Technology y a la Inland Norway University of Applied Sciences. Se public\u00f3 en 2023 en la revista cient\u00edfica <em>Frontiers in Psychology<\/em>.<\/p>\n<p>La investigaci\u00f3n formaba parte del proyecto noruego <strong>\u201cLittle and New in Childcare\u201d<\/strong> y cont\u00f3 con:<\/p>\n<ul>\n<li>113 ni\u00f1os y ni\u00f1as, con una edad media de 14,6 meses.<\/li>\n<li>32 centros de educaci\u00f3n infantil.<\/li>\n<li>46 aulas.<\/li>\n<li>Informaci\u00f3n aportada por 87 familias.<\/li>\n<li>Observaciones de 101 profesionales.<\/li>\n<\/ul>\n<p>El proceso de incorporaci\u00f3n estudiado inclu\u00eda entre cuatro y ocho visitas previas al centro, la presencia de la familia durante al menos los primeros cinco d\u00edas y la participaci\u00f3n de profesionales de referencia.<\/p>\n<p>La investigaci\u00f3n combin\u00f3 mediciones de cortisol salival \u2014un indicador fisiol\u00f3gico relacionado con la activaci\u00f3n ante el estr\u00e9s\u2014 con las observaciones escritas de las familias y los profesionales.<\/p>\n<p>Los resultados indicaron que, en esta muestra, el comienzo fue m\u00e1s tranquilo cuando las familias estaban presentes y participaban activamente. Las dos primeras semanas de separaci\u00f3n fueron las m\u00e1s exigentes. Durante la tercera semana comenzaron a apreciarse mejoras en muchos ni\u00f1os y, aproximadamente tres meses despu\u00e9s, la mayor\u00eda mostraba una evoluci\u00f3n favorable.<\/p>\n<p>El estudio tambi\u00e9n recogi\u00f3 que algunos ni\u00f1os parec\u00edan encontrarse bien en el centro, pero llegaban a casa cansados, irritables o con una mayor necesidad de contacto.<\/p>\n<p>Este resultado es especialmente importante: el esfuerzo de adaptaci\u00f3n no siempre se ve en el aula.<\/p>\n<p>Puede aparecer horas despu\u00e9s, precisamente en el lugar donde el ni\u00f1o se siente suficientemente seguro para expresarlo.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/doi.org\/10.3389\/fpsyg.2023.1165788\">Consultar el estudio completo de Drugli y colaboradores<\/a>.<\/p>\n<p><strong>La relaci\u00f3n entre las familias y el profesorado<\/strong><\/p>\n<p>Otro estudio, realizado por <strong>Martina Andersson S\u00f8e, Elinor Schad y Elia Psouni<\/strong>, del Departamento de Psicolog\u00eda de la Universidad de Lund, analiz\u00f3 las respuestas de 535 profesionales de escuelas infantiles suecas.<\/p>\n<p>La investigaci\u00f3n, titulada <strong>\u201cTransition to Preschool: Paving the Way for Preschool Teacher and Family Relationship-Building\u201d<\/strong>, estudi\u00f3 diferentes maneras de organizar la incorporaci\u00f3n a la escuela infantil.<\/p>\n<p>Sus resultados sugieren que los modelos que invitan a las familias a participar activamente pueden favorecer su implicaci\u00f3n y contribuir a la construcci\u00f3n de una relaci\u00f3n m\u00e1s positiva entre las familias y el profesorado.<\/p>\n<p>Este trabajo refuerza una idea fundamental: la adaptaci\u00f3n no consiste \u00fanicamente en crear un v\u00ednculo entre el ni\u00f1o y su educadora. Tambi\u00e9n necesita una relaci\u00f3n de confianza entre los adultos que comparten su cuidado.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1007\/s10566-023-09735-y\">Consultar el estudio de Andersson S\u00f8e y colaboradoras<\/a>.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 valor tienen estas investigaciones?<\/strong><\/p>\n<p>Los dos estudios aportan informaci\u00f3n valiosa, pero debemos comunicarla con rigor.<\/p>\n<p>La investigaci\u00f3n de Drugli y colaboradores presenta fortalezas importantes:<\/p>\n<ul>\n<li>Combina indicadores fisiol\u00f3gicos con las percepciones de familias y profesionales.<\/li>\n<li>Sigue la evoluci\u00f3n de los ni\u00f1os durante varias semanas.<\/li>\n<li>Incluye diferentes centros y aulas.<\/li>\n<li>No reduce la adaptaci\u00f3n a la presencia o ausencia de llanto.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Sin embargo, tambi\u00e9n tiene limitaciones:<\/p>\n<ul>\n<li>No cont\u00f3 con un grupo de control.<\/li>\n<li>Se realiz\u00f3 en un contexto noruego con un modelo de incorporaci\u00f3n muy estructurado.<\/li>\n<li>No todos los ni\u00f1os completaron todas las mediciones previstas.<\/li>\n<li>El cortisol indica activaci\u00f3n fisiol\u00f3gica, pero por s\u00ed solo no demuestra sufrimiento ni da\u00f1o.<\/li>\n<li>No permite establecer un tiempo universal de adaptaci\u00f3n.<\/li>\n<\/ul>\n<p>El estudio sueco tambi\u00e9n debe interpretarse con cautela, ya que recoge principalmente las percepciones de los profesionales. Sus resultados sugieren una relaci\u00f3n positiva entre la participaci\u00f3n familiar y la construcci\u00f3n del v\u00ednculo con el profesorado, pero no demuestran por s\u00ed solos que un modelo concreto sea siempre el mejor para todos los ni\u00f1os.<\/p>\n<p>La evidencia disponible nos permite defender la importancia de la gradualidad, la presencia familiar y la colaboraci\u00f3n con el centro. No permite establecer recetas id\u00e9nticas ni calendarios cerrados.<\/p>\n<p>Cada ni\u00f1o, cada familia y cada escuela infantil necesitan encontrar su propio equilibrio.<\/p>\n<p><strong>Herramientas para acompa\u00f1ar desde la familia<\/strong><\/p>\n<p><strong>Antes de comenzar<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li>Visitad el centro siempre que sea posible.<\/li>\n<li>Conoced a la persona que ser\u00e1 la principal referencia del ni\u00f1o.<\/li>\n<li>Explicadle con palabras sencillas d\u00f3nde ir\u00e1 y qu\u00e9 suceder\u00e1.<\/li>\n<li>Evitad promesas que no pod\u00e9is garantizar, como \u201cno vas a llorar\u201d o \u201cte encantar\u00e1 desde el primer d\u00eda\u201d.<\/li>\n<li>Compartid con la educadora sus rutinas, necesidades y formas habituales de consuelo.<\/li>\n<li>Preparad con antelaci\u00f3n los horarios de sue\u00f1o y las rutinas de la ma\u00f1ana.<\/li>\n<li>Preguntad todas las dudas necesarias para poder transmitir confianza.<\/li>\n<\/ul>\n<p><strong>Durante la despedida<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li>Cread un ritual breve, afectuoso y predecible.<\/li>\n<li>No desaparezc\u00e1is sin avisar.<\/li>\n<li>Utilizad una frase sencilla y verdadera: \u201cAhora me voy y despu\u00e9s vendr\u00e9 a buscarte\u201d.<\/li>\n<li>Evitad alargar repetidamente la despedida.<\/li>\n<li>Mantened la pauta acordada con el centro.<\/li>\n<li>Permitid que el ni\u00f1o exprese tristeza sin intentar distraerlo inmediatamente de todo lo que siente.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Una despedida respetuosa no busca impedir el llanto. Le ofrece un mensaje claro: \u201cS\u00e9 que esto te cuesta, me voy, est\u00e1s acompa\u00f1ado y volver\u00e9\u201d.<\/p>\n<p><strong>Al regresar a casa<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li>Reservad un tiempo de conexi\u00f3n y tranquilidad.<\/li>\n<li>Evitad llenar las primeras tardes de actividades.<\/li>\n<li>Ofreced contacto, juego libre y descanso.<\/li>\n<li>No convirt\u00e1is el reencuentro en un interrogatorio.<\/li>\n<li>Observad los cambios en el sue\u00f1o, el apetito, el humor y la necesidad de contacto.<\/li>\n<li>Compartid con el centro los cambios que se mantienen o generan preocupaci\u00f3n.<\/li>\n<\/ul>\n<p>En lugar de preguntar \u00fanicamente \u201c\u00bflo pasaste bien?\u201d, podemos decir:<\/p>\n<ul>\n<li>\u201cTen\u00eda muchas ganas de volver a verte\u201d.<\/li>\n<li>\u201cMe pregunto qu\u00e9 habr\u00e1 sido lo m\u00e1s nuevo de hoy\u201d.<\/li>\n<li>\u201cSi quieres contarme algo, estoy aqu\u00ed\u201d.<\/li>\n<li>\u201cAhora podemos estar un rato tranquilos\u201d.<\/li>\n<\/ul>\n<p><strong>Una herramienta para el adulto<\/strong><\/p>\n<p>Antes de dejar a tu hijo o hija en el centro, puedes detenerte y responder:<\/p>\n<ol>\n<li>\u00bfQu\u00e9 es exactamente lo que me preocupa?<\/li>\n<li>\u00bfMi miedo se basa en algo que est\u00e1 sucediendo o en una experiencia anterior?<\/li>\n<li>\u00bfQu\u00e9 informaci\u00f3n necesito pedir al centro?<\/li>\n<li>\u00bfQu\u00e9 necesita percibir mi hijo de m\u00ed en este momento?<\/li>\n<li>\u00bfC\u00f3mo puedo expresar lo que siento sin hacerle responsable de tranquilizarme?<\/li>\n<li>\u00bfQu\u00e9 necesito yo para confiar?<\/li>\n<li>\u00bfCon qui\u00e9n puedo hablar si este proceso tambi\u00e9n me resulta dif\u00edcil?<\/li>\n<\/ol>\n<p>No tenemos que llegar a la puerta sin emociones. Tenemos que llegar con recursos para sostenerlas.<\/p>\n<p><strong>No necesita hacerlo deprisa; necesita hacerlo acompa\u00f1ado<\/strong><\/p>\n<p>La adaptaci\u00f3n no es una prueba que el ni\u00f1o tenga que superar. Tampoco es una competici\u00f3n entre quien deja de llorar primero y quien necesita m\u00e1s tiempo.<\/p>\n<p>Adaptarse significa construir nuevas referencias sin perder las anteriores. Significa comprobar, d\u00eda tras d\u00eda, que la persona que se marcha regresa y que, durante su ausencia, existen otros adultos capaces de cuidar, escuchar y ofrecer consuelo.<\/p>\n<p>Como familias, somos uno de los pilares fundamentales de ese proceso. Lo que pensamos, sentimos y hacemos influye en la manera en que acompa\u00f1amos, pero no somos los \u00fanicos responsables.<\/p>\n<p>El centro tambi\u00e9n debe estar preparado. La persona educadora necesita tiempo, sensibilidad y herramientas. Y el ni\u00f1o necesita que los adultos importantes de su vida no compitan entre ellos, sino que colaboren.<\/p>\n<p>La adaptaci\u00f3n es una balanza.<\/p>\n<p>En un lado est\u00e1 la seguridad que nace en la familia. En el otro, la confianza que comienza a construirse en el centro. En medio est\u00e1 el ni\u00f1o, aprendiendo que puede pertenecer a ambos lugares y seguir siendo cuidado.<\/p>\n<p>No necesita dejar de llorar r\u00e1pidamente.<\/p>\n<p>Necesita tiempo, verdad, presencia y la certeza de que no est\u00e1 solo en este cambio.<\/p>\n<p><strong>Laura Balado<\/strong><br \/>\nEducadora, formadora y especialista en educaci\u00f3n positiva y acompa\u00f1amiento a familias.<\/p>\n<p><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n<p>Drugli, M. B., Nystad, K., Lydersen, S. y Brenne, A. S. (2023). <em>Do toddlers\u2019 levels of cortisol and the perceptions of parents and professional caregivers tell the same story about transition from home to childcare? A mixed method study<\/em>. <em>Frontiers in Psychology, 14<\/em>, 1165788. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.3389\/fpsyg.2023.1165788\">https:\/\/doi.org\/10.3389\/fpsyg.2023.1165788<\/a>.<\/p>\n<p>Andersson S\u00f8e, M., Schad, E. y Psouni, E. (2023). <em>Transition to Preschool: Paving the Way for Preschool Teacher and Family Relationship-Building<\/em>. <em>Child &amp; Youth Care Forum<\/em>. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1007\/s10566-023-09735-y\">https:\/\/doi.org\/10.1007\/s10566-023-09735-y<\/a>.<\/p>\n<p><strong>Para seguir conversando<\/strong><\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 fue lo m\u00e1s dif\u00edcil para ti cuando tu hijo o hija comenz\u00f3 la escuela infantil? \u00bfLa separaci\u00f3n, la incertidumbre, la confianza en el centro o no saber c\u00f3mo acompa\u00f1ar sus emociones?<\/p>\n<p>Tu experiencia tambi\u00e9n puede ayudar a otras familias a sentirse menos solas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Acompa\u00f1ar la separaci\u00f3n no consiste en conseguir que un ni\u00f1o deje de llorar cuanto antes, sino en construir seguridad entre la familia, el centro y &hellip; <span class=\"ml-btn\"><a href=\"https:\/\/laurabalado.com\/?p=16737\" class=\"more-link\">Read More<\/a><\/span><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":16742,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[204],"tags":[],"class_list":["post-16737","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-familia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/laurabalado.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/16737"}],"collection":[{"href":"https:\/\/laurabalado.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/laurabalado.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/laurabalado.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/laurabalado.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=16737"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/laurabalado.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/16737\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":16739,"href":"https:\/\/laurabalado.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/16737\/revisions\/16739"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/laurabalado.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/16742"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/laurabalado.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=16737"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/laurabalado.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=16737"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/laurabalado.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=16737"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}